Solté la motocicleta hace unos días. Tras un rodeo largo llegué a casa, en el pueblo, en Puente Nacional. Me tomó quince días el arribo y eso porque no encontré otra ruta a mano y una excusa para seguir a 'lomo' de Invicta.
De Yumbo rodé a Medellín, luego a Barranquilla, luego a Barrancabermeja, después a Bucaramanga, enseguida a Sangil...
Como les decía en escrito anterior, la rodada continua de dos meses me dejó encendido el motor interno y tuve dificultad en apagarlo. Pero no se ha enfriado, de ninguna manera. En cualquier momento doy 'estarter' y acaricio el pavimento de nuevo para poder contar en pocas o muchas palabras el destino que ha de venir.
Vienen más fotos, fotos que complementen el ánimo motero...
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