Buenas, como diría Diana Uribe...
Desvelado al amanecer del 31 y haciendo un balance de viaje. Salvo algunos inconvenientes no hay de qué quejarnos. Con algo de gripa pero sin contratiempos de salud serios. Cero accidentes. Sin problemas mecánicos. No nos han robado y no hemos sido víctimas de atraco. A pesar del frío y las lluvias que hemos debido soportar nuestras humanidades aguantan bien la prueba. Ah, no hemos sufrido problemas con la comida y el agua no nos ha traído inconvenientes...
En suma, estamos bien.
Potosí es la ciudad que acoge nuestro sueño. Tras pasar dos días en La Paz y sentir un poco el aire de esa ciudad decidimos continuar al sur para alcanzar la frontera con Argentina. Y el aire de La Paz no es muy acogedor. Muchísimos vehículos viejos ruedan sus calles, la mayor parte de ellos emplean diesel y el humo espeso de los escapes invade por doquier. El día que hicimos entrada a la ciudad, después de haber pasado una tarde maravillosa en Copacabana, nos topamos con un tráfico de locos en la ciudad del Alto, periferia de La Paz. Los semáforos parecen estar pintados. Los conductores siguen de largo sin reparar el color. Los transeuntes se lanzan a pasar la vía casi sin mirar. Niños, grandes y ancianos juegan a ganarle a los carros en un 'Señor Desorden' que hace de nuestra Bogotá una ciudad ejemplo. La Paz está situada sobre una ladera. Zona árida. Unas montañas altas le hacen compañía y varias de ellas tienen nieves perpetuas, según comentarios. Como este tiempo es invierno, llueve. Pero, y hé aquí la diferencia, sus aguaceros son sectorizados y fugaces. Hemos pasado de mojarnos a secarnos sucesivamente. A pesar de su altura, no sentimos demasiado frío. O es que las dos largas semanas de sierra nos han acostumbrado.
Situados en una zona del centro, cercana al palacio de gobierno, notamos el movimiento de sus habitantes. Comercios, ventas ambulantes, vehículos chicos que hacen servicio de transporte, unos buses pequeños y viejos que lanzan bocanadas de humo, policías tratando de poner un poco de orden...
El miércoles quisimos ir hasta un sitio que nos recomendaron, a unas dos horas y media de la ciudad. Se asciende hasta los 4,000 cerca de las montañas nevadas que comento, para comenzar un rápido descenso hasta pueblos que están casi a nivel del mar. Así es la cosa. Pero de camino nos pilló un fuerte aguacero y decidimos regresar. Además estábamos con poco combustible. Y hé aquí que nos llevamos uno de los pocos sinsabores de viaje. Que no faltan y ayudan a darle 'gracia' a los recorridos. Regresando de nuestro fallido viaje a Coroico (así se llama el pueblo), paramos en un surtidor para poner gasolina a las motos. No nos vendieron. Pasamos a otro y a otro y la misma cosa. Un decreto del gobierno de hace dos semanas, prohibe a las estaciones venderle gasolina a vehículos con placa extranjera. La razón: impedir que el combiustible se use como precursor químico en la producción de cocaína...
¡Vaya medida! Con lo que le cabe a dos motos no hacen ni pa' los dulces los señores del narcotráfico...
La cosa es que nos pusieron a 'voltear' hasta que dimos con una gasolinera del estado, donde nos llenaron el tanque casi al triple del precio oficial. El surtidor marcó 38, el dependiente cobró 80 bolivianos.
Y pasa en todo el país.
Además de otras cosas. Un señor que tiene su tienda de abarrotes cerca del hostal donde nos hospedamos, comentaba que el turismo se ha reducido mucho en Bolivia. Cada vez se ponen más trabas a la entrada de extranjeros.
Veamos la otra cara: las personas del común, el taxista, el policía, el señor de la tienda, la señora del puesto en el mercado, etc., son gente muy amable que orienta y da guía eficaz de cómo llegar a donde uno va, o a encontrar lo que uno necesita. En eso se parecen nuestras sociedades.
Y en las contradicciones se parecen nuestros gobiernos...
Hoy rodaremos hasta la frontera con Argentina. No sabemos todavía de qué lado vamos a pasar la última noche del año. Quizá sea Tupiza, Villazón, o el pueblo de Argentina que no recuerdo cómo se llama.
Como sea, queridos amigos, aprovecho esta para agradecer su compañía en este primer mes de viaje. Desear también un buen año 2012 y felices fiestas donde quiera que se encuentren.
A todas y todos mi abrazo fraterno.
¡chao!
"Viajar es la mejor manera que existe para gastarse el dinero". Recojo esta frase de mi amigo argentino Ricky Juárez, motoquero por afición, y delaro que: a pie, en bici, en moto, en carro particular o público, los viajes ocupan un espacio muy importante en mi vida. Con o sin dinero, el asunto es secundario. Lo básico, que existan ganas, muchas ganas de moverse por el planeta que nos fue dado.
sábado, 31 de diciembre de 2011
martes, 27 de diciembre de 2011
Hoy día...
El lago Titicaca es un portento de la naturaleza. Inmenso y en algunas partes casi imperceptible su otra orilla. Esta noche entablo comunicación con ustedes, queridos amigas y amigos desde Copacabana, Bolivia, muy cerca de la frontera con Perú. Copacabana es un veraneadero de extranjeros que acuden de muchos lugares y como tantos veraneaderos bastante impersonal. Sinembargo, los alrededores de Copacabana resultan bellos. Como el que visitamos esta tarde, a media hora de este lugar, por una vía destapada. Se trata de un caserío llamado Sampaya, donde las casas y demás edificaciones están hechas en piedra. Además, parece que el tiempo se hubiera detenido en este sitio y el silencio reina por doquier. De vez en cuando aparece algún habitante, cargando leña a la espalda o volviendo de la huerta con sus herramientas de trabajo. Es tan bonito..., y tan tranquilo. El sol estuvo acompañándonos mientras recorríamos sus callejuelas y algún perro salía a ladrarnos, pero más con intención de saludar que de espantarnos. De vuelta a Copacabana pudimos tener una vista preciosa del Titicaca en su enormidad, ya que la carretera serpentea por una pendiente que rodea el lago y en algunos puntos está bastante alto. Muchos cultivos y personas trabajando. Ya se escucha el aymara en los sonidos que trae el viento, en las voces de los niños que juegan, en la conversación queda de las mujeres que trabajan junto a sus hombres...
Me despido. Mañana quizá desde La Paz o desde un pueblo cercano. Abrazos!
Me despido. Mañana quizá desde La Paz o desde un pueblo cercano. Abrazos!
domingo, 25 de diciembre de 2011
Cusco, bella - fría y desigual...
hola, buena tarde para todas y todos...
les saludo metido entre las cobijas. Cusco empieza su temporada de lluvias que sumada a la baja temperatura hace la situación un tanto aburrida. A esta ciudad llegamos el martes cerca de las 2 de la tarde. Nos recibió con sol y lo mismo el día siguiente. Pero desde el jueves el clima cambió y ahora no dan muchas ganas de salir a la calle. Ese día (jueves) estuvimos en Machu Picchu. Realmente viajamos el día anterior hasta Aguascalientes, que es adonde llega el tren. Teníamos planeado ascender a Wayna Picchu, la montaña que está al lado de la ciudad Inca, pero el clima amaneció muy malo y preferimos esperar. La visita al lugar es bien interesante por el legado histórico - cultural de la civilización Inca...; aunque, las tarifas del tour dejan mucho que desear y constituyen un descuadre para las finanzas de viajeros apretados como nosotros. 150 dólares menos en la cartera.
El viernes la pasamos buscando algunas prendas apropiadas para el frío que vivimos (y el que se viene) y haciendo mantenimiento a las motos. Honda nos sigue consintiendo y accesorios y mano de obra de nuevo salieron gratis. Bien por eso, que sigan así...
Consideramos prudente permanecer en la ciudad mientras pasaba la fiesta de navidad y mañana seguimos la ruta. Trataremos de hacer Cusco - Puno, quedando muy cerca de la frontera con Bolivia. Además, el lago Titicaca bordea la carretera desde mitad de recorrido o algo así.
Nos quejamos de frío pero lo que se viene va a ser una prueba. Todas las ciudades donde hagamos parada antes de entrar a Argentina están más altas que esta y si las lluvias continúan hará más difícil el trayecto.
En verdad Colombia es un paraíso con sus alturas moderadas y la temperatura agradable.
Con decirles, Bogotá es una delicia comparado con lo que se siente aquí. Ando de doble pantalón, dos camisas, saco y chaqueta.
Decía que Cusco es bella, fría y desigual...
Ya hablé de lo fría. Ahora de lo bella: edificios de época perfectamente conservados, iglesias por doquier hechas en piedra, limpia, parques y plazas bonitos, una ciudad para admirar...
y está lo desigual: porque a pesar de su belleza,del montón de extranjeros que la visita de continuo y de la cantidad de recursos que debe generarle el turismo, hay un número grande de personas pobres (diría míseras) que llega a la ciudad buscando limosna. Mujeres con sus hijos, muchos niños y todos pidiendo y quedándose a dormir sobre el pavimento, cubiertos con un plástico.
Si nos quejamos de frío nosotros en el hotel, cómo será la situación en la dura calle...
En fin, una realidad que es inocultable y que los turistas retratan, unos con estupor, otros con morbo para llevar de recuerdo a sus países de origen.
Olvidé mencionar algo: Cusco tiene la Plaza de Mercado más linda que hayamos visto hasta ahora. Grande, ordenada, limpia, llena de productos, muy colorida, rica comida, precios bajos, una delicia de plaza y allí llega todo el mundo a hacer fila en las bancas de los puestos para comer o tomar alguna bebida caliente.
Chao!
les saludo metido entre las cobijas. Cusco empieza su temporada de lluvias que sumada a la baja temperatura hace la situación un tanto aburrida. A esta ciudad llegamos el martes cerca de las 2 de la tarde. Nos recibió con sol y lo mismo el día siguiente. Pero desde el jueves el clima cambió y ahora no dan muchas ganas de salir a la calle. Ese día (jueves) estuvimos en Machu Picchu. Realmente viajamos el día anterior hasta Aguascalientes, que es adonde llega el tren. Teníamos planeado ascender a Wayna Picchu, la montaña que está al lado de la ciudad Inca, pero el clima amaneció muy malo y preferimos esperar. La visita al lugar es bien interesante por el legado histórico - cultural de la civilización Inca...; aunque, las tarifas del tour dejan mucho que desear y constituyen un descuadre para las finanzas de viajeros apretados como nosotros. 150 dólares menos en la cartera.
El viernes la pasamos buscando algunas prendas apropiadas para el frío que vivimos (y el que se viene) y haciendo mantenimiento a las motos. Honda nos sigue consintiendo y accesorios y mano de obra de nuevo salieron gratis. Bien por eso, que sigan así...
Consideramos prudente permanecer en la ciudad mientras pasaba la fiesta de navidad y mañana seguimos la ruta. Trataremos de hacer Cusco - Puno, quedando muy cerca de la frontera con Bolivia. Además, el lago Titicaca bordea la carretera desde mitad de recorrido o algo así.
Nos quejamos de frío pero lo que se viene va a ser una prueba. Todas las ciudades donde hagamos parada antes de entrar a Argentina están más altas que esta y si las lluvias continúan hará más difícil el trayecto.
En verdad Colombia es un paraíso con sus alturas moderadas y la temperatura agradable.
Con decirles, Bogotá es una delicia comparado con lo que se siente aquí. Ando de doble pantalón, dos camisas, saco y chaqueta.
Decía que Cusco es bella, fría y desigual...
Ya hablé de lo fría. Ahora de lo bella: edificios de época perfectamente conservados, iglesias por doquier hechas en piedra, limpia, parques y plazas bonitos, una ciudad para admirar...
y está lo desigual: porque a pesar de su belleza,del montón de extranjeros que la visita de continuo y de la cantidad de recursos que debe generarle el turismo, hay un número grande de personas pobres (diría míseras) que llega a la ciudad buscando limosna. Mujeres con sus hijos, muchos niños y todos pidiendo y quedándose a dormir sobre el pavimento, cubiertos con un plástico.
Si nos quejamos de frío nosotros en el hotel, cómo será la situación en la dura calle...
En fin, una realidad que es inocultable y que los turistas retratan, unos con estupor, otros con morbo para llevar de recuerdo a sus países de origen.
Olvidé mencionar algo: Cusco tiene la Plaza de Mercado más linda que hayamos visto hasta ahora. Grande, ordenada, limpia, llena de productos, muy colorida, rica comida, precios bajos, una delicia de plaza y allí llega todo el mundo a hacer fila en las bancas de los puestos para comer o tomar alguna bebida caliente.
Chao!
más Cuenca
Las escalas dan acceso al centro histórico desde la margen del río.
Se lo ve muy limpio, no creen...
La mayor parte de las vías están adoquinadas y es agradable caminarlas
Conserva bastante verde y los espacios son generosos para uso del público
Edificación perteneciente a la Universidad de Cuenca
Detalle de su frontis que corresponde a la facultad de medicina
Se lo ve muy limpio, no creen...
La mayor parte de las vías están adoquinadas y es agradable caminarlas
Conserva bastante verde y los espacios son generosos para uso del público
Edificación perteneciente a la Universidad de Cuenca
Detalle de su frontis que corresponde a la facultad de medicina
Cuenca, 'ciudad blanca' le dicen...
En la Casa Cuencana pasamos dos noches durante el recorrido. Nos quedamos con ganas de ver y vivir más la ciudad, ya que resulta muy grata por su arquitectura, su orden y la calidez de la gente. El Hostal está en pleno centro histórico, cerca a todo lo que hay que ver. Dirección: Av. Hermano Miguel y Calle Larga
Por el centro de Cuenca cruza un río de aguas limpias. El área adyacente está bien cuidada y las personas van allí a caminar, tomarse fotos o sentarse en una banca, como nosotros. La temperatura, siendo un poco fría, es muy agradable, la del agua... no lo sé.
En esta hermosa edificación funciona un colegio. Ha de ser grato asistir a clases en un sitio así...
Autofoto con vidrio.
Los edificios de época se conservan muy bien. Y abundan locales de peluquerías, sastrerías y otros oficios, a la antigua.
La catedral de la plaza principal del centro histórico es 'impresionante'. Me alejé bastante de la misma y ni con eso logré abarcar la totalidad de su estructura. Una verdadera 'mole' religiosa.
En otra de sus calles, que, a propósito, no se identifican con números sino con nombres .
En esta panadería estuvimos tomando una bebida caliente acompañada de 'mestiza' recién salida del horno. Acude mucha gente en busca de pan y los otros delicatesen que allí preparan.
Por el centro de Cuenca cruza un río de aguas limpias. El área adyacente está bien cuidada y las personas van allí a caminar, tomarse fotos o sentarse en una banca, como nosotros. La temperatura, siendo un poco fría, es muy agradable, la del agua... no lo sé.
En esta hermosa edificación funciona un colegio. Ha de ser grato asistir a clases en un sitio así...
Autofoto con vidrio.
Los edificios de época se conservan muy bien. Y abundan locales de peluquerías, sastrerías y otros oficios, a la antigua.
La catedral de la plaza principal del centro histórico es 'impresionante'. Me alejé bastante de la misma y ni con eso logré abarcar la totalidad de su estructura. Una verdadera 'mole' religiosa.
En otra de sus calles, que, a propósito, no se identifican con números sino con nombres .
En esta panadería estuvimos tomando una bebida caliente acompañada de 'mestiza' recién salida del horno. Acude mucha gente en busca de pan y los otros delicatesen que allí preparan.
Y adivinen: a dos cuadras del hostal encontramos unos paisanos de Medellín que tienen este restaurante y ofrecen menú a 'la colombiana'. Desayunos 2,50us almuerzos 3 us Y excelente persona el dueño: nos dio indicaciones de cómo movernos por la ciudad y hasta nos llevó a un sitio que buscábamos.
imágenes...
Hola de nuevo, dispensen la tardanza...
retorno al día 10 de nuestro viaje, cuando hicimos la ruta Riobamba - Cuenca en Ecuador. Si bien no soy especialmente religioso, el diseño de las iglesias llama mi atención. Esta es la primera edificada en el país (1,534) y está a pocos minutos de Riobamba. Se llama La Balbanera.
La vía en perfecto estado nos llevaría hasta Cuenca en pocas horas. En efecto arribamos a esa linda ciudad poco después de medio día, donde ubicamos un hostal para mochileros y conseguimos una habitación con dos camas por 8US cada uno.
domingo, 18 de diciembre de 2011
El poder de la palabra...
Si no subo imágenes, debo escribir de manera que la descripción aliente en ustedes, pacientes lectores, la necesidad de convertir estos textos en paisajes technicolor. Nada fácil y sí muy pretencioso de mi parte.
Veamos: Alvaro y yo estamos en Puquio, un pueblo situado a 3,214 m.s.n.m. donde a esta hora el frío ahuyenta a visitantes como nosotros. Los lugareños disfrutan de sus actividades como si nada y para ejemplo, hace media hora (mientras caminábamos por una de sus coloridas calles) nos encontramos un grupo de niños jugando futbolín con tanta energía y alegría, que debimos acercarnos a verles y tomar un par de instanténeas. Este puelo, Puquio, es capital de provincia y pertenece al departamento de Ayacucho. La región tiene unos contrastes marcadísimos: valles que alcanzan 400 msnm y cimas que rondan los 4,000 Mañana justo, en nuestro camino a Cusco hemos de pasar por esa altura. Hoy rodamos sobre los 3,800 y las motos resienten el cambio y empiezan a encabritarse: les falta oxígeno y pierden potencia. Nosotros, temblamos de frío en nuestros trajes de viajeros. Pero, cosa bonita del camino, varios grupos de huanacos nos hicieron detener para mirarles y tomar fotos.
Ayer, a esta misma hora, caminábamos en pantuflas por montañas de arena que rodean un sitio mágico (aunque lleno de basuras) en cercanías de Ica, ciudad a nivel del mar. El lugar paradisìaco se llama Huacachina y es un oasis, una laguna rodeada de palmeras y otros arbustos en medio de arenales inmensos y un par de montañas a los costados por las que las personas se deslizan en tablas: surfing sobre arena. También están los boogies, esos carros apropiados para terreno árido que se trepan como hormigas por las paredes de la montaña y luego descienden a toda velocidad para que los ocupantes griten y se desestresen.
Esta mañana, queridos amigos y amigas, nos detuvimos de camino en Nasca. Allí donde se encuentran los famosos dibujos (geoglifos y líneas) que nadie sabe cómo se trazaron y que sólo es posible observar desde la altura. Junto a la Panamericana hay un mirador de poca elevación, desde donde vimos sinembargo, un par de manos, un árbol y otra mano, con esa especial manera en que están hechos.
Si desea uno verlos completos y con más detalle paga un sobrevuelo en avioneta que cuesta 100 dólares por persona. Les recuerdo: somos viajeros en moto, no turistas. Los dolaritos los dejamos para el ascenso a Machu Picchu.
Por ahora tomaré camino al hotelito, donde la señora ha querido brindarnos té de coca (1,50 soles) para ayudarnos con el soroche. En la mañana temprano enrumbamos hacia Cusco, pasamos un par de pueblos antes y espero que veamos algunos de los animales que habitan la zona, como pumas, gatos salvajes, cóndores, águilas...; al menos un chulo con su vuelo que se me antoja majestuoso!
Ah, algo más, hoy se refirieron a nosotros como Gringos: llévales estos jabones a los gringos, dijo la señora del hotel a su empleada. Y ría de buena gana, gringos...
Algunos tips:
dólar = 2.60 soles
pata: amigo
grifo: gasolinera
pista: carretera
Platos degustados: lomo saltado, ceviche, papa a la huancaína, ají de gallina, tallarines (con pollo, chancho), tortilla de verduras, caldo de gallina, chaufa, otros...
¡Hasta la vista!
Veamos: Alvaro y yo estamos en Puquio, un pueblo situado a 3,214 m.s.n.m. donde a esta hora el frío ahuyenta a visitantes como nosotros. Los lugareños disfrutan de sus actividades como si nada y para ejemplo, hace media hora (mientras caminábamos por una de sus coloridas calles) nos encontramos un grupo de niños jugando futbolín con tanta energía y alegría, que debimos acercarnos a verles y tomar un par de instanténeas. Este puelo, Puquio, es capital de provincia y pertenece al departamento de Ayacucho. La región tiene unos contrastes marcadísimos: valles que alcanzan 400 msnm y cimas que rondan los 4,000 Mañana justo, en nuestro camino a Cusco hemos de pasar por esa altura. Hoy rodamos sobre los 3,800 y las motos resienten el cambio y empiezan a encabritarse: les falta oxígeno y pierden potencia. Nosotros, temblamos de frío en nuestros trajes de viajeros. Pero, cosa bonita del camino, varios grupos de huanacos nos hicieron detener para mirarles y tomar fotos.
Ayer, a esta misma hora, caminábamos en pantuflas por montañas de arena que rodean un sitio mágico (aunque lleno de basuras) en cercanías de Ica, ciudad a nivel del mar. El lugar paradisìaco se llama Huacachina y es un oasis, una laguna rodeada de palmeras y otros arbustos en medio de arenales inmensos y un par de montañas a los costados por las que las personas se deslizan en tablas: surfing sobre arena. También están los boogies, esos carros apropiados para terreno árido que se trepan como hormigas por las paredes de la montaña y luego descienden a toda velocidad para que los ocupantes griten y se desestresen.
Esta mañana, queridos amigos y amigas, nos detuvimos de camino en Nasca. Allí donde se encuentran los famosos dibujos (geoglifos y líneas) que nadie sabe cómo se trazaron y que sólo es posible observar desde la altura. Junto a la Panamericana hay un mirador de poca elevación, desde donde vimos sinembargo, un par de manos, un árbol y otra mano, con esa especial manera en que están hechos.
Si desea uno verlos completos y con más detalle paga un sobrevuelo en avioneta que cuesta 100 dólares por persona. Les recuerdo: somos viajeros en moto, no turistas. Los dolaritos los dejamos para el ascenso a Machu Picchu.
Por ahora tomaré camino al hotelito, donde la señora ha querido brindarnos té de coca (1,50 soles) para ayudarnos con el soroche. En la mañana temprano enrumbamos hacia Cusco, pasamos un par de pueblos antes y espero que veamos algunos de los animales que habitan la zona, como pumas, gatos salvajes, cóndores, águilas...; al menos un chulo con su vuelo que se me antoja majestuoso!
Ah, algo más, hoy se refirieron a nosotros como Gringos: llévales estos jabones a los gringos, dijo la señora del hotel a su empleada. Y ría de buena gana, gringos...
Algunos tips:
dólar = 2.60 soles
pata: amigo
grifo: gasolinera
pista: carretera
Platos degustados: lomo saltado, ceviche, papa a la huancaína, ají de gallina, tallarines (con pollo, chancho), tortilla de verduras, caldo de gallina, chaufa, otros...
¡Hasta la vista!
jueves, 15 de diciembre de 2011
Suspenso, o algo que se le parece...
Lectoras y lectores de este poco ordenado diario:
hoy jueves Alvaro y yo hemos terminado en puntos distintos el recorrido. Tal cual. Por asuntos de manejo nos perdimos en la ruta, ya cerca de Lima, y cada quien debió arreglárselas a su manera. Yo por ejemplo estoy escribiendo desde un internet a media cuadra de la Plaza de Armas en el centro histórico de Lima. Alvaro a su vez pernocta en un pueblo a 80 kilómetros de acá. Y es que el trayecto Trujillo - Lima que tiene más de 500 kilómetros está lleno de azares: rectas larguísimas, viento y arena fuertes como los días anteriores, zonas de desierto donde no hay un alma y todo parece locación de película western. No tenemos teléfono y la única manera de encontrarnos si no es en la vía es por este medio. Por fortuna ya nos ubicamos a través de la red. La llegada a Lima no estuvo tan mal, teniendo en cuenta una neblina muy baja que suele posarse sobre la vía. Pero la entrada a Lima y llegada hasta el centro donde ando yo, eso sí que es una odisea. Vuelvo y digo: los motocilistas tenemos ángeles guardianes que acuden en ayuda y así llega uno a buen puerto, o a buen hotel y cochera (garaje) como dicen acá.
Mañana viernes haremos mantenimiento a las máquinas y quizá la primera jornada en la ruta hacia el Cuzco. Fotos no alcanzo hoy, pero luego...
hoy jueves Alvaro y yo hemos terminado en puntos distintos el recorrido. Tal cual. Por asuntos de manejo nos perdimos en la ruta, ya cerca de Lima, y cada quien debió arreglárselas a su manera. Yo por ejemplo estoy escribiendo desde un internet a media cuadra de la Plaza de Armas en el centro histórico de Lima. Alvaro a su vez pernocta en un pueblo a 80 kilómetros de acá. Y es que el trayecto Trujillo - Lima que tiene más de 500 kilómetros está lleno de azares: rectas larguísimas, viento y arena fuertes como los días anteriores, zonas de desierto donde no hay un alma y todo parece locación de película western. No tenemos teléfono y la única manera de encontrarnos si no es en la vía es por este medio. Por fortuna ya nos ubicamos a través de la red. La llegada a Lima no estuvo tan mal, teniendo en cuenta una neblina muy baja que suele posarse sobre la vía. Pero la entrada a Lima y llegada hasta el centro donde ando yo, eso sí que es una odisea. Vuelvo y digo: los motocilistas tenemos ángeles guardianes que acuden en ayuda y así llega uno a buen puerto, o a buen hotel y cochera (garaje) como dicen acá.
Mañana viernes haremos mantenimiento a las máquinas y quizá la primera jornada en la ruta hacia el Cuzco. Fotos no alcanzo hoy, pero luego...
miércoles, 14 de diciembre de 2011
Empatemos texto con imágenes...
Las últimas fotos expuestas muestran parte de nuestro trayecto Ibarra - Riobamba. Bien, ahora paso a contarles: Ibarra es una ciudad que esta situada a 2,220 m.s.n.m. Partimos de allí a las 6:20 a.m. luego de despedirnos y agradecer a nuestro compatriota caleño. A poco de ascender por la carretera nos encontramos con una laguna cuyo nombre olvidamos y un par de horas adelante nos paramos a la altura de Cotacachi para desayunar. Es la zona de los 'bizcochos preparados en horno de leña' y decidimos desayunar en uno de varios lugares que hay. Antes de hablar del desayuno; cerca a Ibarra (provincia Imbabura) está el "Cotopaxi" (volcán inactivo - nevado por ahora) que no vimos... Ah sí, el desayuno. Ofrecieron sencillo por 2,50 US o completo por 3 US. Pedí el completo y me han servido: jugo de tomate, bizcochos, queso, bandeja con pollo - arroz - ensalada, huevos revueltos y chocolate..., cosa más abundante amigos...
De la ruta: sigue la buena carretera, lindos paisajes, zonas de conservación, avisos de cuidado de la naturaleza, señalización 1A
Los pueblos sobre la vía Ibarra - Riobamba son: Cotacachi, Otavalo, Cayambe, Santa Rosa de Cusumba, El Quinche, Yanuqui, Pifo, Sangolqui y otros más...
Antes de llegar a El Quinche nos paró la policía de carreteras: 'señores: documentos etc., uds vienen sin chaleco reflectivo y en Ecuador es obligado su uso..., y dónde está el SOAT que también necesitan...', 'vamos a tener que hacerles la infracción que vale 25US y quitarles puntos a su licencia, etc, etc....' El asunto es que ni nos daban la infracción ni nos devolvían los documentos.¿? Finalmente, después de Pedir Cacao nos dejaron ir...
A la altura de Pifo desviamos hacia un pueblo llamado Tumbaco para comprar el chaleco; allí conocimos a otro motero de nombre Pavel... y como las veces anteriores, recomendaciones, guía, buena honda el amigo.
Evitamos Quito para no entrar en su tráfico congestionado y nos regresamos hasta Pifo donde hay un 'redondel' como llaman en Ecuador a las glorietas o 'ronpoin' nuestros y seguimos rumbo Riobamba cruzando a saber: Aloag, Latacunga (chaulafán que vieron en la foto), Ambato, Tizaleo y San Isidro. Arribamos a Riobamba a eso de las 6:30 p.m. Encontramos habitación en un hotel llamado Royalty, bastante bueno, por 12US habitación separada. Un par de llamadas, consulta internet para el día siguiente y a dormir...
Retro: después que nos paró la policía por el chaleco y demás, un amable señor nos dio indicaciones usando su GPS para que no tuviéramos problema en el camino. Le contamos lo de los uniformados. 'Esos lo que quería era plata, no lo duden, ustedes están de paso, no necesitan SOAT por 4 días que pasen aquí; compren el chaleco en tal y tal y sigan su viaje...'
Más Retro: de vuelta a Pasto (imagínense). En la tarde del día que pasamos, acompañé a Alvaro en busca de ropa impermeable y en un comercio cerca a la plaza de Nariño hallamos un almacen de aventura que nos ofreció equipo adecuado. Conocimos allí a Jorge Hurtado, amable, conversador, quien a su vez nos contactó con Mauricio Ortiz, el motero cuya esposa vive en Lima y visita cada que puede en su moto V-Strom.
Bien, empatamos con las fotografías y, aunque todavía estoy colgado en los reportes, cada vez me acerco un poco.
Ustedes dispensarán...
lunes, 12 de diciembre de 2011
Relato que enlaza con el cruce a Ecuador...
Con el ‘permiso de salida’ que otorgó el consulado nos fuimos a Rumichaca, hicimos sellar el documento en Aduana y entonces..., al fin, territorio extranjero carajo! Ocho días para salir de Colombia y los huesos entumecidos.
Les hablé antes de El Bordo. Este día, el número ocho de viaje hicimos El Bordo-Ipiales-Rumichaca-Ibarra. Doce horas. De seis a seis. Con las paradas de trámites y para comer. A Ibarra llegamos con buen tiempo, sol de venados, buscamos la avenida que conduce hacia Riobamba y buscamos un Hostal. Nos tocó uno a la salida y adivinen: el sitio es de un caleño que lleva como diez años en Ecuador. Habitación con dos camas, baño privado, por 20 dólares. Espacio para guardar las motocicletas y cerca de zona de comidas y un centro comercial. Un duchazo para quitarse el cansancio y nos fuimos en busca de comida. Luego preguntamos por el centro, tomamos un taxi que cobró un dólar y nos llevó a un sitio de karaoke, donde un grupo de jóvenes departía alegremente. Pedimos cerveza de la de 600 c.c., y venga hombre Alvarito, celebremos el paso a este país que nos iba costando trabajo.
Hubiéramos tomado otra pero el cansancio y la madrugada del día siguiente nos hicieron volver al Hostal.
Para la jornada del jueves planeamos Ibarra-Riobamba, unos 400 kilómetros, esquivando Quito.
Retro: en Pasto tuvimos ocasión de conocer a un motero de nombre Mauricio, quien tiene experiencia en viajes por la zona sur. Su esposa vive en Lima y cada que puede agarra su Suzuki V-Strom de 650 C.C., y va a visitarla. Conversamos un rato, nos dio indicaciones, sugerencias. Hablamos de las rutas, de los cuidados a tener en la vía, el estado de las carreteras, algunos sitios donde detenernos, etc. Otro ángel del camino.
Esto de rodar an motocicleta tiene una cierta magia: la gente se va enterando del asunto, preguntan los detalles, se ofrecen a ayudar y hasta cierta admiración causa en las personas el hecho de que uno pretenda hacer grandes recorridos subido en dos ruedas. Chévere la vaina.
También encontramos en Rumichaca a un paisa de Medellín rodando en su Honda 700 C.C. Familia y compromisos en Quito, docente de Eafit, etc., etc., nos mostró en el mapa la ruta que íbamos a hacer y nos dio su tarjeta: lo que se les ofrezca, avisen.
Una pareja de daneses cruzaban al tiempo que nosotros Rumichaca, montados en una moto KTM 1,000 centímetros. Una guerrera del camino. Viaje de descanso, plácidos, sin prisa... Apenas hacían 200 o 300 kilómetros al día y donde fuesen las tres o cuatro de la tarde paraban. Amigos del camping, cargaban consigo lo necesario: ollas, sartén, estufa, bolsas de dormir. El hombre contaba gracioso en su escaso español: ‘estoy cansado de los hoteles de carretera con el run run de los motores toda la noche; de los hoteles con disco al lado que no dejan dormir; y de los “hoteles del amor” con el ah ah ah ah contínuo’. Mejor paramos al descampado y montamos nuestra carpa. Gente querida, gente amable y aventurera.
Más Ibarra - Riobamba
Como a dos horas de Ibarra, paramos en este sitio donde hornean bizcochos tradicionales. Tomamos desayuno. Tenían la opción de sencillo o completo. Pedí completo y me trajeron: jugo, bizcochos, queso, arroz con tajadas y pollo, huevos, chocolate..., no sé cómo hice para comérmelo...
Uno de varios que hay en la zona...
Verde, muy verde por todos lados y bonitas montañas como trazadas a lápiz...
Este río se llama Chiche y está cerca de Tumbaco, localidad en inmediaciones de Quito
Evidencia. Sobre el púente que cruza el Chiche.
Merecido almuerzo a las tres de la tarde. Alvaro pidió cerdo asado y yo Chaulafán.
Chaulafán: mezcla de arroz, pollo, cerdo, camarones, huevo y tajadas de maduro. Era tal la cantidad que tuve que dejarle a Alvaro la mitad del plato. Rico por cierto
Uno de varios que hay en la zona...
Verde, muy verde por todos lados y bonitas montañas como trazadas a lápiz...
Este río se llama Chiche y está cerca de Tumbaco, localidad en inmediaciones de Quito
Evidencia. Sobre el púente que cruza el Chiche.
Merecido almuerzo a las tres de la tarde. Alvaro pidió cerdo asado y yo Chaulafán.
Chaulafán: mezcla de arroz, pollo, cerdo, camarones, huevo y tajadas de maduro. Era tal la cantidad que tuve que dejarle a Alvaro la mitad del plato. Rico por cierto
El relato por un lado, las fotos por otro...
Salto al día número nueve. ¿Por qué? Resulta que nuestra salida del país, que parecía inminente se tomó un poco más de tiempo. El día cinco viajamos a Ipiales, llegamos a Rumichaca, hicimos el trámite de sello de pasaporte en el DAS y su par ecuatoriano. Pero, las motos no pasaron: nos hacía falta un permiso de tránsito. Ya nos habían advertido acerca de la necesidad de llevar con nosotros una ‘libreta de paso’ expedida por el ACC (automóvil club de colombia) en Bogotá y que evita demorados trámites en las aduanas. Como era domingo, no tuvimos más remedio que esperar a la mañana siguiente para ir al consulado ecuatoriano en Ipiales. Al día siguiente el cónsul nos advirtió que podía darnos un permiso provisional y sinembargo tendríamos problemas en la frontera con Perú y sucesivas. ‘Mejor váyanse a Cali y lo tramitan, yo sé cómo se los digo’. Hicimos caso y nos devolvimos. Como era mediodía alcanzamos a llegar hasta Piendamó (Cauca) bajo un aguacero de los mil diablos. A buscar un hotel de camioneros, desempacar y turnarnos el secador hasta las doce. A las seis del día siguiente de nuevo en pie y vámonos a Cali. Localizamos la oficina del ACC y la encargada con cara sonriente nos dice ‘con mucho gusto señores, su trámite se les demora 15 días’. Alvaro y yo nos miramos: $800,000 del permiso, más el tiempo de espera y las mojadas que llevamos a cuestas... Qué va! Volvámonos a Ipiales, pedimos autorización al cónsul y nos vamos por cuenta y riesgo hasta la frontera peruana; si nos devuelven pues nos dedicamos a conocer Ecuador y listo, no hay lío. Así lo hicimos. De nuevo medio día cuando volvimos camino. Condujimos hasta las seis y llegamos al Bordo, Cauca también. Menos lavados, pero con las humedades del día anterior. Un hotelillo decente, clima cálido que ayudó a sacarnos el frío de las jornadas pasadas y algo de comida porque el desorden en los horarios hace parte del recorrido. Pérenme tantico...
Les sigo contando...
En Ibarra, Ecuador, al amanecer del día nueve, cuando salíamos del Hostal donde pasamos la noche. Nos tomamos una cerveza de las de 600 c.c. para celebrar el paso.
Ecuador tiene buenas vías, bien señalizadas, pavimento bueno, pocas motocicletas, la gasolina es barata y también la comida. En Ibarra cenamos con cerdo asado por 3,50US. Ah!, el Hostal es de un señor de Cali, cómo la ven...
A unos veinte minutos de Ibarra se encuentra esta laguna, cerca de un poblado. Nosotros seguimos la ruta que llaman de los Nevados, aunque a decir verdad no tuvimos la fortuna de verlos. Tiempo nublado.
El clima fue otro desde que ingresamos a Ecuador, pese a un chubasco fuerte cruzando Tulcán. Por lo demás todo bien. Alvaro parece un Robocop, sí o no...
Aspecto de las vías en Ecuador y así se mantiene la mayoría.
Ecuador tiene buenas vías, bien señalizadas, pavimento bueno, pocas motocicletas, la gasolina es barata y también la comida. En Ibarra cenamos con cerdo asado por 3,50US. Ah!, el Hostal es de un señor de Cali, cómo la ven...
A unos veinte minutos de Ibarra se encuentra esta laguna, cerca de un poblado. Nosotros seguimos la ruta que llaman de los Nevados, aunque a decir verdad no tuvimos la fortuna de verlos. Tiempo nublado.
El clima fue otro desde que ingresamos a Ecuador, pese a un chubasco fuerte cruzando Tulcán. Por lo demás todo bien. Alvaro parece un Robocop, sí o no...
Aspecto de las vías en Ecuador y así se mantiene la mayoría.
Desde Máncora, Perú, vía Piura
El día número cuatro de viaje estuvimos en Pasto. Allí, en la plaza de Nariño, los pastusos festejaban el precarnaval que tiene lugar en enero. Aunque frío y con lluvia no fue obstáculo para que salieran a bailar y echarse espuma unos a otros. Recuerdo hace viente años, cuando visité en compañía de mi familia la ciudad y en pleno carnaval los celebrantes nos decían ‘con permisito’ y enseguida una manotada de maizena o un chorro de tinta. Pero bastante cálidos y nada agresivos como sucede en otras partes.
En Pasto nos alojamos en un hotel del centro, cerca de la zona de griles y que para algunos puede sonar poco recomendable. Sinembargo el hotel era aseado, económico y estábamos cerca de todo; y cosa muy importante, había estacionamiento para las motos ahí mismo. Un detalle: ese día hicimos la ruta Armenia-Pasto. Doce horas, casi seiscientos kilómetros, el c... magullado y lluvia desde nuestro paso por inmediaciones de Cali. Al hotel llegamos escurriendo agua y con todo empapado. Todo. Al día siguiente fuimos a S. Andresito en busca de un secador de pelo para no empacar de nuevo como una sopa. Lluvia más frío, más la noche que te alzanza, eso es aburridor. Y hé aquí amigas y amigos la presencia de los ángeles de la ruta: un joven que venía de Cali y nos adelantó en la vía, fue la persona que luego nos guió en el camino de ingreso a Pasto y nos llevó a la zona de hoteles para que no nos perdiéramos. Gracias infinitas a nuestros ángeles de la guarda.
sábado, 10 de diciembre de 2011
Cuenca, la ciudad blanca...
hola, qué hay de ustedes queridas y queridos hermanos del universo; este sábado me pilla en la ciudad de Cuenca, que está situada a 2,500 sobre el nivel del mar. Aunque fría muy agradable, llena de edificios de época, iglesias, parques y un río bastante limpio que la atraviesa. Alvaro y yo nos hospedamos en un sitio para viajeros que está en la zona histórica de la ciudad; entonces nos queda fácil recorrer a pie estas viejas calles que deben encerrar muchos secretos. Cuenca es de fines del XVI, le llaman Ciudad Blanca; supongo que por el gran número de iglesias que tiene...
Las edificaciones donde funcionan la alcaldía, la gobernación, algunos colegios, son de ensueño..., también la universidad de Cuenca tiene unas bellas sedes que se distribuyen cerca del río.
Fotos, sí fotos. He tomado algunas. De veras que seguir una disciplina de diario me cuesta trabajo. Jornadas extenuantes, madrugones, alistamiento, mantenimiento a las motos...; son asuntos que se entrometen en el curso narrativo y de imágenes.
Ya tendré oportunidad de ponerme al día, o al menos ir avanzando.
De nuevo gracias por su compañía, sentimos que tenerlos a ustedes ahí, atentos a lo que publiquemos es energía pura para seguir nuestro viaje.
Mañana domingo queremos cruzar frontera y entrar a Perú. Probablemente pasemos noche en Máncora, que es una playa muy 'play' para extranjeros y tal. Ya les diré cómo la encontramos.
Oigan, Ecuador merece mucho la pena. Por muchos factores: economía, reservas ecológicas, gente, vías, infraestructura, arquitectura...
Les animamos a que lo visitan cuando tengan ocasión...
Debo levantarme temprano. Nos espera una jornada de seis o siete horas...
Abrazos a todas y todos!
Las edificaciones donde funcionan la alcaldía, la gobernación, algunos colegios, son de ensueño..., también la universidad de Cuenca tiene unas bellas sedes que se distribuyen cerca del río.
Fotos, sí fotos. He tomado algunas. De veras que seguir una disciplina de diario me cuesta trabajo. Jornadas extenuantes, madrugones, alistamiento, mantenimiento a las motos...; son asuntos que se entrometen en el curso narrativo y de imágenes.
Ya tendré oportunidad de ponerme al día, o al menos ir avanzando.
De nuevo gracias por su compañía, sentimos que tenerlos a ustedes ahí, atentos a lo que publiquemos es energía pura para seguir nuestro viaje.
Mañana domingo queremos cruzar frontera y entrar a Perú. Probablemente pasemos noche en Máncora, que es una playa muy 'play' para extranjeros y tal. Ya les diré cómo la encontramos.
Oigan, Ecuador merece mucho la pena. Por muchos factores: economía, reservas ecológicas, gente, vías, infraestructura, arquitectura...
Les animamos a que lo visitan cuando tengan ocasión...
Debo levantarme temprano. Nos espera una jornada de seis o siete horas...
Abrazos a todas y todos!
jueves, 8 de diciembre de 2011
Hoy desde Riobamba...
Amigas y amigos, queridos seguidores todos...
Un desconecte de más de una semana donde hay y no hay qué contar. El recorrido por Colombia nos dejó aparte de abundantes lavadas y extenuentes recorridos, la sensación de que el invierno va a terminar con lo poco de red de carreteras que tenemos.
Finalmente, después de ires y venires logramos cruzar frontera con el vecino Ecuador y en dos jornadas logramos llegar, primero hasta Ibarra y como les cuento al inicio, luego hasta Riobamba, en la provincia de Chimborazo. Sí, el Chimborazo al que hizo alusión Bolívar en sus célebres 'Delirios'. Chimborazo, el nevado perfecto como nos lo describió un señor a quien consultamos en la vía.
Mañana, mañana es..., viernes! me confirma Alvaro (aquí a mi lado) y pretendemos ir hasta Cuenca, para conocer y pasar quizá un día en esa ciudad.
Los dueños del café Internet nos dicen que van a cerrar, así que ¡hasta pronto!
Un desconecte de más de una semana donde hay y no hay qué contar. El recorrido por Colombia nos dejó aparte de abundantes lavadas y extenuentes recorridos, la sensación de que el invierno va a terminar con lo poco de red de carreteras que tenemos.
Finalmente, después de ires y venires logramos cruzar frontera con el vecino Ecuador y en dos jornadas logramos llegar, primero hasta Ibarra y como les cuento al inicio, luego hasta Riobamba, en la provincia de Chimborazo. Sí, el Chimborazo al que hizo alusión Bolívar en sus célebres 'Delirios'. Chimborazo, el nevado perfecto como nos lo describió un señor a quien consultamos en la vía.
Mañana, mañana es..., viernes! me confirma Alvaro (aquí a mi lado) y pretendemos ir hasta Cuenca, para conocer y pasar quizá un día en esa ciudad.
Los dueños del café Internet nos dicen que van a cerrar, así que ¡hasta pronto!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)































