martes, 27 de diciembre de 2011

Hoy día...

El lago Titicaca es un portento de la naturaleza. Inmenso y en algunas partes casi imperceptible su otra orilla.  Esta noche entablo comunicación con ustedes, queridos amigas y amigos desde Copacabana, Bolivia, muy cerca de la frontera con Perú.  Copacabana es un veraneadero de extranjeros que acuden de  muchos lugares y como tantos veraneaderos bastante impersonal.  Sinembargo, los alrededores de Copacabana resultan bellos. Como el que visitamos esta tarde, a media hora de este lugar, por una vía destapada.  Se trata de un caserío llamado Sampaya, donde las casas y demás edificaciones están hechas en piedra. Además, parece que el tiempo se hubiera detenido en este sitio y el silencio reina por doquier.  De vez en cuando aparece algún habitante, cargando leña a la espalda o volviendo de la huerta con sus herramientas de trabajo. Es tan bonito..., y tan tranquilo. El sol estuvo acompañándonos mientras recorríamos sus callejuelas  y algún perro salía a ladrarnos,  pero más con intención de saludar que de espantarnos.  De vuelta a Copacabana pudimos tener una vista preciosa del Titicaca en su enormidad, ya que la carretera serpentea por una pendiente que rodea el lago y en algunos puntos está bastante alto.  Muchos cultivos y personas trabajando. Ya se escucha el aymara en los sonidos que trae el viento, en las voces de los niños que juegan, en la conversación queda de las mujeres que trabajan junto a sus hombres...
Me despido. Mañana quizá desde La Paz o desde un pueblo cercano. Abrazos! 

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