lunes, 2 de enero de 2012

34 días, 7,800 kilómetros, 4 países, sensaciones diversas...

Caray
Parece que fue ayer cuando arrancamos de Bogotá. Una lluviosa mañana de martes. 30 de noviembre. Recuerdo que a la salida de la ciudad por la calle 13, llegando a Mosquera para tomar el desvío a La Mesa, tuvimos que cruzar las aguas desbordadas del río Bogotá que había roto cauce. El bautizo oficial de nuestro viaje.
Hoy, 34 días después, 26 fuera de Colombia, el lento pero parejo rodar de las motocicletas nos ha traído a la ciudad de Jujuy en la provincia del mismo nombre. Estamos en Argentina.
Esta tarde conversando con alguien surgió la expresión: 'el paisaje que se mueve'. Me gustó. Y ese alguien, de nombre Ricky Juárez, es un motero de muchos años que tiene un garaje donde fuimos a guardar las motos. Conoce Colombia, la ha recorrido un par de veces, tiene amigos allá, le gusta el país y su gente... Uno más que recibe con afecto a este par de viajeros.
Pero, y  a qué viene lo del paisaje que se mueve..., es la manera en que Ricky describe su contacto con la gente, con toda la gente. Con las personas sencillas de un mercado, con los niños de una escuela primaria, con los ciclistas que viajan por el mundo con su 'casa' a cuestas, con todo aquel que tiene una historia que contar, o preguntas para hacer...  
El verano ha entrado en Argentina. Y aunque en esta parte del país no es tan fuerte, se siente el cambio entre sus gentes. Las calles están llenas, se usa poca ropa, largas colas en los puestos de helado, niñas y niños juegan hasta muy tarde, hay movimiento permanente.
No nos quedamos atrás y hemos salido de pantalones cortos, camiseta y pantuflas a dar una vuelta por la zona céntrica.  Una zona peatonal llena de cafés y restaurantes, parque bonito rodeado de edificios bien conservados, charcuterías despachando mercancías, avisos de feliz año y ventas ambulantes.
Ese 'chiste' (de pantuflas, shorts y camiseta) no lo hubiéramos hecho en las últimas dos semanas.
Ahora comezamos a pensar qué vamos a hacer con tanta ropa que no usaremos. Si será mejor deshacernos de algunas prendas, echarlas en una bolsa y prenderlas a la moto o esperar un poco mientras observamos cómo  sigue el clima. Pero todo indica que la cosa se calienta. Un chico nos mencionaba en la mañana que por su región ya estaban llegando a los 40 grados... 'jujuy', un horno, un horno para asarnos lentamente.
Estamos a 1,700 kilómetros de Buenos Aires, a varias jornadas de rodaje hasta encontrar el cruce en la frontera que nos lleve a Santiago de Chile y luego..., luego no sabemos.
Pero habré de contárselos.
¡Pásenla bien! y como dice Ricky: el dinero mejor empleado es el que se gasta en viajes...

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